Bienvenida
Son tod@s bienvenid@s a este espacio que pretende ser para ti, para ustedes un lugar en donde opinar ejerciendo nuestro derecho con toda libertad y respeto por los demás.Un lugar de encuentro para todos los Yucatec@s por nacimiento o adopción dispuest@s a rebasar las fronteras partidistas e ideológicas para compartir y enriquecernos con las opiniones de todo@s aquell@s que deseamos vivir en un estado, próspero, limpio y en paz.
martes, 9 de noviembre de 2010
domingo, 11 de julio de 2010
domingo, 21 de marzo de 2010
viernes, 17 de julio de 2009
“HAY LA MISMA DIFERENCIA ENTRE UN SABIO Y UN IGNORANTE QUE ENTRE UN HOMBRE VIVO Y UN CADAVER.” ARISTÓTELES Filósofo griego.
En reciente sesión en el congreso fueron aprobadas dos reformas constitucionales, con un voto en contra –del PRD-, que modifican el artículo 94 de la constitución de nuestro estado. La mencionada modificación dota a la figura de la familia de un rango constitucional que dice en esencia “El matrimonio es una institución por medio de la cuál se establece la unión jurídica de un hombre y una mujer, con igualdad de derechos, deberes y obligaciones, con la posibilidad de generar la reproducción humana de manera libre, responsable e informada…”. La mayoría de los diversos grupos civiles que asistieron aplaudieron y agradecieron y desde este medio me uno a ellos.
Bien, muy bien por nuestros diputados que toman este tipo de decisiones en la búsqueda del bien común y no regidos por intereses partidistas o personales. Pues se puede dar el caso de haber hecho compromisos con grupos afines al matrimonio entre homosexuales ó que a nivel personal se viva esa forma de vida ya sea a través de alguien muy cercano o de uno mismo.
Las reformas aprobadas benefician a toda nuestra sociedad incluso a aquellos que se oponen, pues creen que va en contra de sus derechos. Existen pruebas de carácter científico, moral y de simple lógica para demostrar que en una sociedad equilibrada es inaceptable poner en el mismo renglón a una institución de la naturaleza de la familia con intereses grupales por muy respetables que estos sean. La familia somos todos y todas, su saludable supervivencia es responsabilidad de todos. Responsabilidad que hemos de cumplir aún sobre nuestros intereses particulares.
No es cuestión de democracia ni mayorías, no siempre lo que aprueba la mayoría es bueno para la sociedad, los líderes y gobernantes lo saben y requieren de valor espartano para enfrentar a sus gobernados y con la razón esgrimida, convencerlos, atenderlos y hacer lo que hay que hacer, no buscar el aplauso de todos si no su bien.
La comunidad gay merece respeto, dialogo, espacios en la sociedad. Un sincero reconocimiento a las diputadas y diputados que asumieron esta alta responsabilidad rebasando sus diferencias, enhorabuena.
Manuel Rochel Moguel
Mérida Yuc. A 16 de Julio del 2009
En reciente sesión en el congreso fueron aprobadas dos reformas constitucionales, con un voto en contra –del PRD-, que modifican el artículo 94 de la constitución de nuestro estado. La mencionada modificación dota a la figura de la familia de un rango constitucional que dice en esencia “El matrimonio es una institución por medio de la cuál se establece la unión jurídica de un hombre y una mujer, con igualdad de derechos, deberes y obligaciones, con la posibilidad de generar la reproducción humana de manera libre, responsable e informada…”. La mayoría de los diversos grupos civiles que asistieron aplaudieron y agradecieron y desde este medio me uno a ellos.
Bien, muy bien por nuestros diputados que toman este tipo de decisiones en la búsqueda del bien común y no regidos por intereses partidistas o personales. Pues se puede dar el caso de haber hecho compromisos con grupos afines al matrimonio entre homosexuales ó que a nivel personal se viva esa forma de vida ya sea a través de alguien muy cercano o de uno mismo.
Las reformas aprobadas benefician a toda nuestra sociedad incluso a aquellos que se oponen, pues creen que va en contra de sus derechos. Existen pruebas de carácter científico, moral y de simple lógica para demostrar que en una sociedad equilibrada es inaceptable poner en el mismo renglón a una institución de la naturaleza de la familia con intereses grupales por muy respetables que estos sean. La familia somos todos y todas, su saludable supervivencia es responsabilidad de todos. Responsabilidad que hemos de cumplir aún sobre nuestros intereses particulares.
No es cuestión de democracia ni mayorías, no siempre lo que aprueba la mayoría es bueno para la sociedad, los líderes y gobernantes lo saben y requieren de valor espartano para enfrentar a sus gobernados y con la razón esgrimida, convencerlos, atenderlos y hacer lo que hay que hacer, no buscar el aplauso de todos si no su bien.
La comunidad gay merece respeto, dialogo, espacios en la sociedad. Un sincero reconocimiento a las diputadas y diputados que asumieron esta alta responsabilidad rebasando sus diferencias, enhorabuena.
Manuel Rochel Moguel
Mérida Yuc. A 16 de Julio del 2009
lunes, 13 de julio de 2009
domingo, 12 de julio de 2009
SOMOS LA TERCERA FUERZA POLÍTICA EN YUCATÁN
Que fácil es empujar a la gente…Pero que difícil guiarla.”
Rabindranath Tagore.
Según datos publicados por la prensa 22,811 votos fueron anulados en Yucatán, superando a cuatro partidos incluyendo al PRD Y al PVEM. 22,811 voces que se alzaron anulando su voto, no son pocas, sería un desacierto ignorarlas. ¿Qué harán los políticos con está fuerza que amenaza con alzar la voz, mas alto, más fuerte? No sabemos. Con el PRI engolosinado y el PAN desconcertado no es posible saber si seguirán ignorándonos, si voltearán hacia nosotros para tomará las medidas que el problema exige. Lo que si podemos saber es que haremos nosotros y nosotras, que caminos andaremos ahora que somos la tercera fuerza en nuestro estado. Sin subsidio, prácticamente sin campaña ni organización, llegamos a esto. Llegaremos hasta donde seamos capaces de trabajar organizados.
Estas elecciones fueron el termómetro que marco la temperatura de nuestro estado y nuestro país, ya se escuchan voces de alerta, ya se vierten opiniones sobre una revuelta armada. El hambre, la desesperanza, la falta de sensibilidad social de la clase política así como su voraz apetito de dinero y poder han postrado a nuestro país, a nuestro estado. El tiempo se les agota, se nos agota. Quiero dar un ejemplo contundente de este enorme y profundo malestar de nuestra gente en todo el país. Con el 97.3 de las casillas contabilizadas en el PREP el PRI alcanzó el 36.95% de los sufragios, el PAN 28.17%, el PRD 12.37% por mencionar a los partidos más fuertes, los demás partidos juntos no rebasan el 18%. El voto nulo a nivel nacional alcanzó el 5.45%, pero existe un dato más; el abstencionismo fue del 56%. Esto arroja que el partido que “arraso” en estas elecciones no cuenta con la aprobación del 61.45% de sus gobernados. Su legitimidad está sostenida con alfileres.
Estamos invitados por los tiempos que nos acontecen a sembrar con nuestro propio esfuerzo, a trabajar por tener un estado, un país auténticamente democrático, próspero, en paz. Con políticos trabajadores, al servicio del pueblo que los eligió, sensibles a las necesidades de la gente, con líderes capaces de tomar las mejores decisiones para construir un mejor país, un mejor estado. Lo necesitamos, lo merecemos. Es imperante dar nuestro servicio al país, es de suma relevancia dejar las butacas y pasar a formar parte de la columna de mujeres y hombres que desfilan rumbo a la reconstrucción de lo destruido, urge sacudirnos la apatía que nos inmoviliza. EL tiempo apremia, no hay mañana, es hoy ó cosecharemos las tempestades que la clase política sembró.
Manuel Rochel Moguel.
Mérida Yuc. A 12 de Julio del 2009
Estas elecciones fueron el termómetro que marco la temperatura de nuestro estado y nuestro país, ya se escuchan voces de alerta, ya se vierten opiniones sobre una revuelta armada. El hambre, la desesperanza, la falta de sensibilidad social de la clase política así como su voraz apetito de dinero y poder han postrado a nuestro país, a nuestro estado. El tiempo se les agota, se nos agota. Quiero dar un ejemplo contundente de este enorme y profundo malestar de nuestra gente en todo el país. Con el 97.3 de las casillas contabilizadas en el PREP el PRI alcanzó el 36.95% de los sufragios, el PAN 28.17%, el PRD 12.37% por mencionar a los partidos más fuertes, los demás partidos juntos no rebasan el 18%. El voto nulo a nivel nacional alcanzó el 5.45%, pero existe un dato más; el abstencionismo fue del 56%. Esto arroja que el partido que “arraso” en estas elecciones no cuenta con la aprobación del 61.45% de sus gobernados. Su legitimidad está sostenida con alfileres.
Estamos invitados por los tiempos que nos acontecen a sembrar con nuestro propio esfuerzo, a trabajar por tener un estado, un país auténticamente democrático, próspero, en paz. Con políticos trabajadores, al servicio del pueblo que los eligió, sensibles a las necesidades de la gente, con líderes capaces de tomar las mejores decisiones para construir un mejor país, un mejor estado. Lo necesitamos, lo merecemos. Es imperante dar nuestro servicio al país, es de suma relevancia dejar las butacas y pasar a formar parte de la columna de mujeres y hombres que desfilan rumbo a la reconstrucción de lo destruido, urge sacudirnos la apatía que nos inmoviliza. EL tiempo apremia, no hay mañana, es hoy ó cosecharemos las tempestades que la clase política sembró.
Manuel Rochel Moguel.
Mérida Yuc. A 12 de Julio del 2009
jueves, 4 de junio de 2009
LA JOAQUÍN PEÓN AZNAR, UNA ESCUELA UN HOGAR.
“No siento afecto por objeto alguno, ni cosa material, excepto por mi escuela primaria y única.” Anónimo
En 1971 llegó al sur de la ciudad de nuestra queridísima Mérida la escuela Joaquín Peón Aznar, llamada así en señal de gratitud a quién de forma por demás generosa donó el terreno que era de su propiedad el caballero Don Joaquín Peón. Creo que no imaginó este hombre de gran corazón cuan trascendental sería su desprendimiento en las vidas de mucha gente. Con su llegada se inicio una era de esperanza, de alegría cristiana y nuestro sur cambió para siempre.
Yo llegué a ella en 1972. Pase por ella, ella en cambió se quedo en mi causando un efecto que aún hoy en el 2009…vive.
La escuela contaba con 6 salones- no recuerdo si la cancha de básquet-bol existía-, un espacio que funcionaba como cancha de fut-bol, polvoriento, pedregoso, pero muy útil y para nosotros precioso. Nuestras porterías estaban formadas por 2 latas, ó 2 piedras, nuestra imaginación hacia maravillas. Con el tiempo sembraron el pasto y colocaron las porterías. Los espiro bol eran muy utilizados.
La tiendita era una vidriera o carrito atendido por un hombre de la tercera edad al que los niños de ese entonces apreciamos sinceramente, Don Vale. Recuerdo que sus palomitas me sabían a gloria, vendía guayas y algunas golosinas más.
Eran cotidianas las peleas a la salida, éramos un barrio bravo. En ellas participé y fueron muchas las peleas que presencié. El maestro Víctor Manuel Preciado, impartía clases en quinto grado, llevaba dos pares de guantes para esos encuentros, así evitaba nos lastimáramos más. Con los años las peleas prácticamente desaparecieron.
El director en mi primer año, Don Juanito, mi profesor Don Aurelio Chí, hombre cabal, auténtico cristiano, comprometido con su vocación de educador. Hoy, es ministro de la eucaristía en la parroquia de la cordemex. Mi afecto, mis respetos y oración para él.
Debo mencionar que mi llegada a la Peón fue bastante espectacular, como querer meter a un gato a una bañera llena de agua; Durante todo el trayecto me sujetaba de todo aquello que me fue posible, postes, alambrados, tensores de postes, la puerta de la entrada y más; Mis alaridos eran escuchados en toda la escuela, no fue fácil para mi madre ni para el maestro. Al cuarto día el maestro llego armado con canicas las que me ofreció cuando más resistencia ponía a la entrada del salón. Así termino nuestra pesadilla. Mis compañeros de ese año Abelardo Barrera, Carlos Pani-creo que ese era su nombre-, Carlos y Pepe Vergara Rubén Nahuat, Fernando Cordero, entre los que recuerdo.
En segundo año creo que estaba la hoy directora Marisol, nunca me dio clases- ya que al pasar a segundo también movieron a mi maestro de primero Don Aurelio- de ella recuerdo su belleza. El director Don Roberto Valdivia, gran amigo y hermano aquién quiero y respeto.
Esos 2 años forma parte de “los años maravillosos.”
En tercero tuve por maestra a una mujer llamada Virginia la que poco tenia de algo que parecería virginal. Mi primera experiencia amarga con una educadora. También inolvidable. Repetí el tercero. Al volver a estudiar el tercero pusieron a otro maestro, ese fue peor que la influenza, el más nefasto en mi corta experiencia académica, y quizá el peor en la historia de la peón. Lo sacaron al terminar el curso debido a su inmoral conducta y a que mi madre me apoyó al denunciarlo con el entonces director Don Gonzalo Castillo- el primer Marista que me quiso y al que correspondí hasta el día de hoy.- Don Gonzalo fue un director de enérgico carácter, en lo personal le tenía miedo. Un recuerdo imborrable con Don Gonzalo. Estando en sexto Un día mis compañeros Soberanis, el “chueco” Cetina-cuyo hermano se fue de hermano Marista pero regresó. Ya falleció- y yo estábamos en una actividad por la tarde en la escuela acompañados de una maestra que nos parecía atractiva, la maestra Lourdes-quedó en lugar del maestro fatal-, salimos a la calle y desde ahí comenzamos a gritarle a la maestra lo mucho que nos gustaba y lo tanto que la “amábamos”-mis compañeros se arrepentirían de haberme seguido el juego- cosa que a la maestra no le halago en lo más mínimo y nos reportó. Fuimos expulsados y enviados al director al otro día, pensamos lo peor debido al conocido carácter de Don Gonzalo. El encuentro con el fue muy distinto de lo que esperamos. Nos escuchó con atención, haciéndonos sentirnos relajados y al final nos tendió la mano. Nos manifestó su comprensión por lo sucedido y su opinión, pero que tenía que tomar una medida correctiva con nosotros y en vez de expulsarnos nos dio tareas a cumplir por una semana. Soberanis limpiaría los pasillos. Cetina los baños y yo regaría el campo y lo ayudaría con otros trabajos que en realidad eran muy sencillos. Inolvidable experiencia de justicia fraternal.
Mis nuevos compañeros de tercero, “el chino” Canul Yáñez, Raúl Cobos, Soberanis, Aaron Cordero-hermano menor de Fernado- y otros más.
En cuarto me tocó el maestro José Ortega, maestro fundador y hombre clave en la trayectoria de nuestra querida escuela. Mi experiencia con él fue buena, nunca fui fácil como alumno. En ese año comencé aprender a tocar guitarra con él, algo que le agradezco hasta hoy.
En quinto me volvió a dar el maestro José-creo que fue cansado para él lidiar con nosotros otra vez, en especial conmigo.- En ese tiempo debido a mi carácter recibí la primera bofetada de parte de un maestro-y la última-. Un evento se dio en ese año que lo hizo trascender en mi vida. Junto con otros compañeros como Marcos Samos, Carlos Guerrero “el perry”, Guillermo Hernández “ la pantera rosa”, Quintal Piña y Soberanis- entre los que recuerdo- manifestamos nuestro deseo de ser hermanos Maristas. El maestro Miguel Santos Villareal -daba sexto en ese entonces- formó un grupo con nosotros y le llamo “PROYECTO PUENTE”. Nos reuníamos para leer el evangelio, orar, cantar, discernir lo que sentíamos y pensábamos nos decía Dios a través del evangelio, jugábamos, aprendíamos sobre la vida del padre Champagnat y sobre la vida Marista. Proyecto puente es una de las experiencias más bellas e inolvidables de mi vida. De todos al final solo Marcos Samos se fue. Yo me casé 3 años después. El renunció con los años a la vida religiosa.
En ese mismo curso escolar comenzamos a recibir clases de biología impartidas por el director Don Gonzalo. Las clases eran sumamente atractivas y quiero poner un ejemplo. Para ir conociendo los nombres científicos de los animales así como ir familiarizándonos con esos términos, nos llevo al parque zoológico “el centenario”. Libreta en mano debíamos apuntar datos como nombre científico, nombre común, de que se alimentaban, en que lugar habitaban y se reproducían. Para después presentar por escrito un reporte de lo que vimos y aprendimos. Efectiva forma de aprender. Fue una bella experiencia más. Vale la pena señalar que si en algo destaque como estudiante fue precisamente en esa materia. Ya en secundaría fue la única materia que alguna vez pase con 100.
En sexto año tuve de maestro al inolvidable y amadísimo Mike Santos. Extraordinario formador, educador y maestro de la enseñanza. Lo que hoy sé y mucho de lo que aplicó en mi vida me lo enseño él. Mi más grande maestro, Estar en un salón de clases con él era divertido, dinámico, querías aprender. Sus técnicas de estudio te animaban a eso. Enseñaba actuación, flauta, a patear el balón-los que tuvieron la dicha de coincidir con él saben lo fuerte que pateaba y les aseguró que yo más.-
Los retiros en la vieja casa de Chelem eran bellísimos, fraternos llenos de trabajo Cristiano, renovadores de incalculable valor para mí y mis compañeros. Nuestros corazones de niños aprendieron así en carne propia que Dios nos amaba. Durante esos gratos retiros, tuvimos uno con la escuela Marista de Campeche y fue donde conocí por primera vez al maestro que marcaría con su vida la mía, Enrique Escobar Zúñiga.
Mike se daba a la tarea de saber de mi, mi condición como hijo de padres divorciados parecía llamar su atención, me visitaba en mi casa, hablaba con mi madre, me acompaño varios años de mi vida, tuvimos largas pláticas en las canchas, en la escuela, me hablaba de él, de su familia, compartía sus sueños, me quiso y yo correspondí.
Mike Santos me enseño mucho más que materias escolares, mucho más que aprobar un examen, mucho mucho más que estudiar. Me enseño a hablar en público, a observar, a dirigir una discusión ó plática, a exponer mis ideas, a reflexionar, a servir, a vivir amando. En su honor mi primer hijo varón y único se llama como el. Miguel.
En ese entonces era muy común jugar las retas de futbol y básquet contra el Montejo, retas que casi siempre perdíamos. Un día decidimos que ya no; nos propusimos entrenar por las noches basquetbol para poder vencerlos. A esa tarea nos ayudó un alumno de esa época Juan Carlos Gonzáles “la marimba”-sus hermanos fueron conocidos como el vampiro y el 33, fallecido recientemente-. Juan Carlos ya no estaba en ese entonces en la escuela, era exalumno. El equipo estaba formado por Quintal Piña, Marcos Samos, Guillermo Hernández entre otros. El día del partido que se dio en la Peón el maestro Mike hizo una apuesta conmigo si ganábamos me llevaría a cenar en el restaurante llamado “Pepes” que estaba en paseo Montejo. Ganamos y el cumplió su palabra, Todavía recuerdo lo que platicamos, cuantos tacos comí y lo que tomé. Donde quiera que este Mike ¡¡¡¡Gracias Maestro!!!!.
Mike Santos, quién de niño tuvo el sobrenombre de “el osito bimbo” por su sobrepeso, fue y sigue siendo un hombre recto, sano, dueño de un inmenso corazón, firme en su vocación, apasionado enamorado de Dios, un auténtico Marista, fiel disípulo, un ejemplo a seguir. Vive en mi corazón y mis oraciones lo acompañan.
Al terminar el 6 año yo ya había pasado 7 años en la peón, irme fue en verdad doloroso, era mi mundo, mi casa, ahí estaba lo que amaba. Fue aún más doloroso, pues como ingrediente a la despedida le acompaño la negativa de irnos ese año a Guadalajara, fue un golpe demoledor, no paso sin causar daño…también lo recuerdo con bastante precisión.
Me fui a una secundaría pública-la ETI 105- de la cuál me expulsaron a los 3 meses, de ahí me fui a trabajar a Cancún y hasta que fue mi madre a decirme que habían inaugurado la secundaria en la Peón. Había transcurrido un ciclo escolar así que atraído por la escuela de mis amores volví. El maestro Mike seguía aún, se había integrado el maestro Enrique Escobar, juntos el y Mike, contagiados por el espíritu del padre Champagnat, cobijados por el amor de la virgen María y de Dios hicieron de ese tiempo la historia más maravillosa de la Peón-en mi opinión y desde mi experiencia-, fueron tiempos de siembra para los Hermanos Maristas, Dios sembró, nuestra comunidad cosechó.
Es mucho el espacio que utilizaría para hablar de esa época la resumiré con algunas anécdotas personales.
Los alumnos y alumnas de esa época, Desiderio Hernández España, Juan Carlos Hernández Tec-es maestro en la Peón,-Martín Berdejo, Eduardo Cabrera Ruiz “el chivito”, Isidoro Granados- fallecido recientemente- Carlos Pasos, Fernando Ortega-hijo del maestro José- Ana Souza, Elvira Calderón-en la actualidad trabaja en la Peón- Elsy Sosa- mi esposa, Nelly Rochel-mi hermanita y otras y otros. De manera especial Ángel Nahuat el primer compañero de esa generación que falleció siendo exalumno.
El maestro Mike siguió siendo mi mentor durante este curso escolar. Al siguiente y sabiendo que lo cambiarían me invito a confiar en el maestro Enrique.
Al comenzar el segundo de secundaría en el mismo mes de septiembre me casé con Elsy, mi esposa hasta hoy y alumna en ese tiempo de la Peón en donde la conocí. Dato curioso que alimenta las razones de mi afecto por la escuela Joaquín Peón.
Estando casado ya fuera de la Joaquín Peón, mi amistad con el maestro Enrique formó un lazo tal que el es para mi…mi padre espiritual. También en su honor mi hijo se llama Enrique. Miguel Enrique.
Una anécdota con el maestro Enrique: Mi esposa se fue con su padre a una escuela cercana a Belice en Chetumal, yo desesperado fui a ver al maestro Enrique a la casa Marista por la noche, le compartí mi pesar y el me respondió,”vuelve mañana y si sigues pensando lo mismo te acompaño a buscarla.”. Al otro día muy temprano estaba de vuelta en la casa Marista diciendo que pensaba lo mismo. El maestro Enrique pidió permiso al “Güero”-director en ese tiempo- para dejarlo ir conmigo en la “Brasilia” de los hermanos, a lo que “güero” accedió. El maestro Enrique preparó unos sándwiches para el camino, me prestó dinero y zarpamos, sin saber exactamente a donde. Al llegar al lugar en donde suponía estaba mi esposa con su padre, nos encontramos con que se habían ido de ahí a Chetumal. Ya en Chetumal y sin saber como encontrarla pregunté ¿Cómo encontraremos a Elsy maestro? “si Dios quiere la encontraremos” respondió; en ese momento pasó junto a nosotros mi suegro caminando. Así dimos con mi esposa ese día. Pasamos la noche en la “Brasilia” el maestro y yo, al amanecer regresamos con Elsy. Poco después el maestro Enrique me enseño a manejar en esa “Brasilia”, dándome de su tiempo por las tardes.
La Joaquín Peón Aznar guarda en cada rincón las historias de miles de alumnos, alumnas, maestras, maestros, padres de familia que tuvimos el privilegio de coincidir con ella y los hermanos Maristas. Cada quien sabe el sentimiento que le profesa. Para mi, es la casa, el hogar en donde crecí.
Fraternalmente.
Manuel Rochel Moguel.
Mérida Yuc. a 3 de Junio del 2009
En 1971 llegó al sur de la ciudad de nuestra queridísima Mérida la escuela Joaquín Peón Aznar, llamada así en señal de gratitud a quién de forma por demás generosa donó el terreno que era de su propiedad el caballero Don Joaquín Peón. Creo que no imaginó este hombre de gran corazón cuan trascendental sería su desprendimiento en las vidas de mucha gente. Con su llegada se inicio una era de esperanza, de alegría cristiana y nuestro sur cambió para siempre.
Yo llegué a ella en 1972. Pase por ella, ella en cambió se quedo en mi causando un efecto que aún hoy en el 2009…vive.
La escuela contaba con 6 salones- no recuerdo si la cancha de básquet-bol existía-, un espacio que funcionaba como cancha de fut-bol, polvoriento, pedregoso, pero muy útil y para nosotros precioso. Nuestras porterías estaban formadas por 2 latas, ó 2 piedras, nuestra imaginación hacia maravillas. Con el tiempo sembraron el pasto y colocaron las porterías. Los espiro bol eran muy utilizados.
La tiendita era una vidriera o carrito atendido por un hombre de la tercera edad al que los niños de ese entonces apreciamos sinceramente, Don Vale. Recuerdo que sus palomitas me sabían a gloria, vendía guayas y algunas golosinas más.
Eran cotidianas las peleas a la salida, éramos un barrio bravo. En ellas participé y fueron muchas las peleas que presencié. El maestro Víctor Manuel Preciado, impartía clases en quinto grado, llevaba dos pares de guantes para esos encuentros, así evitaba nos lastimáramos más. Con los años las peleas prácticamente desaparecieron.
El director en mi primer año, Don Juanito, mi profesor Don Aurelio Chí, hombre cabal, auténtico cristiano, comprometido con su vocación de educador. Hoy, es ministro de la eucaristía en la parroquia de la cordemex. Mi afecto, mis respetos y oración para él.
Debo mencionar que mi llegada a la Peón fue bastante espectacular, como querer meter a un gato a una bañera llena de agua; Durante todo el trayecto me sujetaba de todo aquello que me fue posible, postes, alambrados, tensores de postes, la puerta de la entrada y más; Mis alaridos eran escuchados en toda la escuela, no fue fácil para mi madre ni para el maestro. Al cuarto día el maestro llego armado con canicas las que me ofreció cuando más resistencia ponía a la entrada del salón. Así termino nuestra pesadilla. Mis compañeros de ese año Abelardo Barrera, Carlos Pani-creo que ese era su nombre-, Carlos y Pepe Vergara Rubén Nahuat, Fernando Cordero, entre los que recuerdo.
En segundo año creo que estaba la hoy directora Marisol, nunca me dio clases- ya que al pasar a segundo también movieron a mi maestro de primero Don Aurelio- de ella recuerdo su belleza. El director Don Roberto Valdivia, gran amigo y hermano aquién quiero y respeto.
Esos 2 años forma parte de “los años maravillosos.”
En tercero tuve por maestra a una mujer llamada Virginia la que poco tenia de algo que parecería virginal. Mi primera experiencia amarga con una educadora. También inolvidable. Repetí el tercero. Al volver a estudiar el tercero pusieron a otro maestro, ese fue peor que la influenza, el más nefasto en mi corta experiencia académica, y quizá el peor en la historia de la peón. Lo sacaron al terminar el curso debido a su inmoral conducta y a que mi madre me apoyó al denunciarlo con el entonces director Don Gonzalo Castillo- el primer Marista que me quiso y al que correspondí hasta el día de hoy.- Don Gonzalo fue un director de enérgico carácter, en lo personal le tenía miedo. Un recuerdo imborrable con Don Gonzalo. Estando en sexto Un día mis compañeros Soberanis, el “chueco” Cetina-cuyo hermano se fue de hermano Marista pero regresó. Ya falleció- y yo estábamos en una actividad por la tarde en la escuela acompañados de una maestra que nos parecía atractiva, la maestra Lourdes-quedó en lugar del maestro fatal-, salimos a la calle y desde ahí comenzamos a gritarle a la maestra lo mucho que nos gustaba y lo tanto que la “amábamos”-mis compañeros se arrepentirían de haberme seguido el juego- cosa que a la maestra no le halago en lo más mínimo y nos reportó. Fuimos expulsados y enviados al director al otro día, pensamos lo peor debido al conocido carácter de Don Gonzalo. El encuentro con el fue muy distinto de lo que esperamos. Nos escuchó con atención, haciéndonos sentirnos relajados y al final nos tendió la mano. Nos manifestó su comprensión por lo sucedido y su opinión, pero que tenía que tomar una medida correctiva con nosotros y en vez de expulsarnos nos dio tareas a cumplir por una semana. Soberanis limpiaría los pasillos. Cetina los baños y yo regaría el campo y lo ayudaría con otros trabajos que en realidad eran muy sencillos. Inolvidable experiencia de justicia fraternal.
Mis nuevos compañeros de tercero, “el chino” Canul Yáñez, Raúl Cobos, Soberanis, Aaron Cordero-hermano menor de Fernado- y otros más.
En cuarto me tocó el maestro José Ortega, maestro fundador y hombre clave en la trayectoria de nuestra querida escuela. Mi experiencia con él fue buena, nunca fui fácil como alumno. En ese año comencé aprender a tocar guitarra con él, algo que le agradezco hasta hoy.
En quinto me volvió a dar el maestro José-creo que fue cansado para él lidiar con nosotros otra vez, en especial conmigo.- En ese tiempo debido a mi carácter recibí la primera bofetada de parte de un maestro-y la última-. Un evento se dio en ese año que lo hizo trascender en mi vida. Junto con otros compañeros como Marcos Samos, Carlos Guerrero “el perry”, Guillermo Hernández “ la pantera rosa”, Quintal Piña y Soberanis- entre los que recuerdo- manifestamos nuestro deseo de ser hermanos Maristas. El maestro Miguel Santos Villareal -daba sexto en ese entonces- formó un grupo con nosotros y le llamo “PROYECTO PUENTE”. Nos reuníamos para leer el evangelio, orar, cantar, discernir lo que sentíamos y pensábamos nos decía Dios a través del evangelio, jugábamos, aprendíamos sobre la vida del padre Champagnat y sobre la vida Marista. Proyecto puente es una de las experiencias más bellas e inolvidables de mi vida. De todos al final solo Marcos Samos se fue. Yo me casé 3 años después. El renunció con los años a la vida religiosa.
En ese mismo curso escolar comenzamos a recibir clases de biología impartidas por el director Don Gonzalo. Las clases eran sumamente atractivas y quiero poner un ejemplo. Para ir conociendo los nombres científicos de los animales así como ir familiarizándonos con esos términos, nos llevo al parque zoológico “el centenario”. Libreta en mano debíamos apuntar datos como nombre científico, nombre común, de que se alimentaban, en que lugar habitaban y se reproducían. Para después presentar por escrito un reporte de lo que vimos y aprendimos. Efectiva forma de aprender. Fue una bella experiencia más. Vale la pena señalar que si en algo destaque como estudiante fue precisamente en esa materia. Ya en secundaría fue la única materia que alguna vez pase con 100.
En sexto año tuve de maestro al inolvidable y amadísimo Mike Santos. Extraordinario formador, educador y maestro de la enseñanza. Lo que hoy sé y mucho de lo que aplicó en mi vida me lo enseño él. Mi más grande maestro, Estar en un salón de clases con él era divertido, dinámico, querías aprender. Sus técnicas de estudio te animaban a eso. Enseñaba actuación, flauta, a patear el balón-los que tuvieron la dicha de coincidir con él saben lo fuerte que pateaba y les aseguró que yo más.-
Los retiros en la vieja casa de Chelem eran bellísimos, fraternos llenos de trabajo Cristiano, renovadores de incalculable valor para mí y mis compañeros. Nuestros corazones de niños aprendieron así en carne propia que Dios nos amaba. Durante esos gratos retiros, tuvimos uno con la escuela Marista de Campeche y fue donde conocí por primera vez al maestro que marcaría con su vida la mía, Enrique Escobar Zúñiga.
Mike se daba a la tarea de saber de mi, mi condición como hijo de padres divorciados parecía llamar su atención, me visitaba en mi casa, hablaba con mi madre, me acompaño varios años de mi vida, tuvimos largas pláticas en las canchas, en la escuela, me hablaba de él, de su familia, compartía sus sueños, me quiso y yo correspondí.
Mike Santos me enseño mucho más que materias escolares, mucho más que aprobar un examen, mucho mucho más que estudiar. Me enseño a hablar en público, a observar, a dirigir una discusión ó plática, a exponer mis ideas, a reflexionar, a servir, a vivir amando. En su honor mi primer hijo varón y único se llama como el. Miguel.
En ese entonces era muy común jugar las retas de futbol y básquet contra el Montejo, retas que casi siempre perdíamos. Un día decidimos que ya no; nos propusimos entrenar por las noches basquetbol para poder vencerlos. A esa tarea nos ayudó un alumno de esa época Juan Carlos Gonzáles “la marimba”-sus hermanos fueron conocidos como el vampiro y el 33, fallecido recientemente-. Juan Carlos ya no estaba en ese entonces en la escuela, era exalumno. El equipo estaba formado por Quintal Piña, Marcos Samos, Guillermo Hernández entre otros. El día del partido que se dio en la Peón el maestro Mike hizo una apuesta conmigo si ganábamos me llevaría a cenar en el restaurante llamado “Pepes” que estaba en paseo Montejo. Ganamos y el cumplió su palabra, Todavía recuerdo lo que platicamos, cuantos tacos comí y lo que tomé. Donde quiera que este Mike ¡¡¡¡Gracias Maestro!!!!.
Mike Santos, quién de niño tuvo el sobrenombre de “el osito bimbo” por su sobrepeso, fue y sigue siendo un hombre recto, sano, dueño de un inmenso corazón, firme en su vocación, apasionado enamorado de Dios, un auténtico Marista, fiel disípulo, un ejemplo a seguir. Vive en mi corazón y mis oraciones lo acompañan.
Al terminar el 6 año yo ya había pasado 7 años en la peón, irme fue en verdad doloroso, era mi mundo, mi casa, ahí estaba lo que amaba. Fue aún más doloroso, pues como ingrediente a la despedida le acompaño la negativa de irnos ese año a Guadalajara, fue un golpe demoledor, no paso sin causar daño…también lo recuerdo con bastante precisión.
Me fui a una secundaría pública-la ETI 105- de la cuál me expulsaron a los 3 meses, de ahí me fui a trabajar a Cancún y hasta que fue mi madre a decirme que habían inaugurado la secundaria en la Peón. Había transcurrido un ciclo escolar así que atraído por la escuela de mis amores volví. El maestro Mike seguía aún, se había integrado el maestro Enrique Escobar, juntos el y Mike, contagiados por el espíritu del padre Champagnat, cobijados por el amor de la virgen María y de Dios hicieron de ese tiempo la historia más maravillosa de la Peón-en mi opinión y desde mi experiencia-, fueron tiempos de siembra para los Hermanos Maristas, Dios sembró, nuestra comunidad cosechó.
Es mucho el espacio que utilizaría para hablar de esa época la resumiré con algunas anécdotas personales.
Los alumnos y alumnas de esa época, Desiderio Hernández España, Juan Carlos Hernández Tec-es maestro en la Peón,-Martín Berdejo, Eduardo Cabrera Ruiz “el chivito”, Isidoro Granados- fallecido recientemente- Carlos Pasos, Fernando Ortega-hijo del maestro José- Ana Souza, Elvira Calderón-en la actualidad trabaja en la Peón- Elsy Sosa- mi esposa, Nelly Rochel-mi hermanita y otras y otros. De manera especial Ángel Nahuat el primer compañero de esa generación que falleció siendo exalumno.
El maestro Mike siguió siendo mi mentor durante este curso escolar. Al siguiente y sabiendo que lo cambiarían me invito a confiar en el maestro Enrique.
Al comenzar el segundo de secundaría en el mismo mes de septiembre me casé con Elsy, mi esposa hasta hoy y alumna en ese tiempo de la Peón en donde la conocí. Dato curioso que alimenta las razones de mi afecto por la escuela Joaquín Peón.
Estando casado ya fuera de la Joaquín Peón, mi amistad con el maestro Enrique formó un lazo tal que el es para mi…mi padre espiritual. También en su honor mi hijo se llama Enrique. Miguel Enrique.
Una anécdota con el maestro Enrique: Mi esposa se fue con su padre a una escuela cercana a Belice en Chetumal, yo desesperado fui a ver al maestro Enrique a la casa Marista por la noche, le compartí mi pesar y el me respondió,”vuelve mañana y si sigues pensando lo mismo te acompaño a buscarla.”. Al otro día muy temprano estaba de vuelta en la casa Marista diciendo que pensaba lo mismo. El maestro Enrique pidió permiso al “Güero”-director en ese tiempo- para dejarlo ir conmigo en la “Brasilia” de los hermanos, a lo que “güero” accedió. El maestro Enrique preparó unos sándwiches para el camino, me prestó dinero y zarpamos, sin saber exactamente a donde. Al llegar al lugar en donde suponía estaba mi esposa con su padre, nos encontramos con que se habían ido de ahí a Chetumal. Ya en Chetumal y sin saber como encontrarla pregunté ¿Cómo encontraremos a Elsy maestro? “si Dios quiere la encontraremos” respondió; en ese momento pasó junto a nosotros mi suegro caminando. Así dimos con mi esposa ese día. Pasamos la noche en la “Brasilia” el maestro y yo, al amanecer regresamos con Elsy. Poco después el maestro Enrique me enseño a manejar en esa “Brasilia”, dándome de su tiempo por las tardes.
La Joaquín Peón Aznar guarda en cada rincón las historias de miles de alumnos, alumnas, maestras, maestros, padres de familia que tuvimos el privilegio de coincidir con ella y los hermanos Maristas. Cada quien sabe el sentimiento que le profesa. Para mi, es la casa, el hogar en donde crecí.
Fraternalmente.
Manuel Rochel Moguel.
Mérida Yuc. a 3 de Junio del 2009
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